¿Necesitas manejar el estrés que te está aquejando a causa de la pandemia Covid-19?


En estos momentos, todos estamos siendo constantemente bombardeados con noticias terribles sobre la pandemia de coronavirus, ya que ésta se encuentra en constante evolución. Además, nos rodea tanta incertidumbre. Es probable además que la mayoría de nosotros estemos experimentado un completo cambio en nuestras rutinas diarias.


Nos piden que permanezcamos resguardados en casa y es posiblemente que estamos lidiando con la pérdida de un ser querido o un trabajo. Todo esto es mucho para asimilar, por lo que no es sorprendente que muchas personas se sientan ansiosas y estresadas.


Entonces, ¿qué puedes hacer para enfrentar los sentimientos incómodos que están girando en tu mente y corazón en este momento? La meditación es una opción, puede ser muy útil para reducir la respuesta del estrés del cuerpo y requiere poco esfuerzo.


La meditación tranquiliza la mente, y así es posible atender o prestar atención a lo que está sucediendo en su interior. Es como un recreo o descanso a la ocupación mental continua y la atención parcial continua que le damos a la mayoría de las cosas en nuestras vidas. No es una limpieza de la mente, sino un enfoque en “algo", por ejemplo, un enfoque en la respiración.


El poder de la meditación

A lo largo de los años ha existido mucha investigación médica sobre la meditación, particularmente la meditación MindFulNess, que ha demostrado que puede mejorar la salud física al reduciendo la presión arterial y los niveles de cortisol.


El cortisol es una hormona que el cuerpo produce cuando se está bajo estrés. El cortisol es útil cuando intentas huir de un depredador, ya que ayuda a tu cuerpo a luchar o huir. Aunque no sea esta nuestra realidad literal, nuestro cuerpo no sabe la diferencia entre cuando estamos experimentando una amenaza física o una amenaza mental (preocupación), y reacciona de la misma manera en ambas situaciones.


Por lo tanto, el cuerpo se inunda con cortisol cuando respondemos al estrés emocional o la ansiedad, y demasiado cortisol puede provocar problemas de salud. Cuanto más nos preocupamos y más nos preocupamos, más cortisol producimos, y eso puede conducir a todo tipo de problemas físicos, incluyendo presión arterial alta, dificultad para dormir y aumento de peso. Es aquí donde la meditación puede ayudar y reducir este exceso de producción de cortisol, proporcionando otros beneficios para la salud mental y física.



Meditación o Mindfulness



El término meditación a veces se usa indistintamente con Mindfulness. Este término se refiere a la capacidad de enfocarse en el momento presente o el aquí y ahora.


Sin embargo, es importante tener en cuenta que no es un pensamiento positivo, sino más bien un enfoque que nos ayuda a despertar a la forma en que realmente vivimos a medida que las cosas suceden.


La meditación puede ayudar a alcanzar el Mindfulness, pero no es la única forma. Otras técnicas incluyen respiración profunda, yoga y ciertas formas de psicoterapia. Algunas personas también encuentran que el movimiento constante, como caminar o nadar, también puede inducir una mentalidad consciente y meditativa.


Algunas personas piensan que se trata de desconectarse, pero es realmente al revés. No se trata de zonificar out, se trata de zonificar in. Estás entrenando tu mente para conectarse con tu respiración.


Tenemos 60,000 pensamientos que nos distraen todos los días, y cuando el pánico y el miedo nos inundan pueden hacernos escapar las emociones sin control.


La meditación no se trata de despejar la mente, se trata de aprender a hacer las paces con los pensamientos no solicitados.



Cómo empezar

Si nunca antes has meditado, en Internet abundan en consejos y herramientas para comenzar.

Libros:

'MindFulNess práctico' ( Ken A. Verni)

La meditación: el desarrollo de las emociones positivas (Nagabodhi y Juanjo Tarín)

Videos de YouTube:

https://www.youtube.com/watch?v=gkuNOr_MaVE

https://www.youtube.com/watch?v=pyAyEzmiKxU

Aplicaciones:

Calm, Headspace y Making Sense ofrecen presentaciones gratuitas de meditaciones guiadas.

12 Consejos para meditar ahora mismo

1. Esfuérzate por solo unos minutos. Algunas personas se sienten abrumadas por el concepto de meditación, pensando que puede ser algo en lo que deben involucrarse durante largos períodos de tiempo para obtener un beneficio. Pero, de hecho, hay una buena investigación que muestra que solo 5 minutos por día pueden reducir la presión arterial.


2. Se constante. Especialmente cuando empieces por primera vez, trata de adquirir un hábito diario (o incluso dos veces al día). Se recomienda intentar dos sesiones cada día: una a primera hora de la mañana y otra por la noche o antes de acostarse. Debes calcular el mejor momento para ti y haz que suceda. A medida que profundices en tu práctica, intenta acumular hasta unos 20 minutos cada día de meditación.


3. Hazlo un hábito. Hay muchas cosas pequeñas que hacemos cada día para cuidarnos, y la meditación debería ser una de ellas. Piensa en ello como un hábito diario de autocuidado, como cepillarse los dientes. "No pasarías un día sin cepillarte los dientes", entonces, ¿por qué omitirías un día de meditación?


4. Persevera. Acostumbrarse a la meditación lleva algo de tiempo. "La meditación es un viaje", y como cualquiera otra ocupación, debes hacerlo durante 21 días para que sea un hábito. Crea un recordatorio para practicar todos los días, y eventualmente se convertirá en parte de tu rutina diaria.


5. Práctica la meditación guiada. Aunque puedes meditar en cualquier momento y en cualquier lugar, con solo un poco de atención silenciosa para respirar, a menudo es útil usar una meditación guiada para comenzar tu práctica. Muchos expertos ofrecen acceso gratuito a meditaciones guiadas.


6. Prueba una meditación en movimiento. Aunque el término meditación a menudo evoca imágenes de practicantes de yoga sentados durante horas en la posición de loto, la meditación en realidad puede implicar mucho movimiento o ejercicio. El yoga, el tai chi, incluso unos simples paseos por el bosque pueden ayudarte a fomentar una mayor atención y un tipo de meditación.


7. Encuentra un rincón tranquilo. Las órdenes generalizadas de quedarse en casa pueden hacer que sea difícil encontrar un momento y un lugar perfectos para la contemplación solitaria, pero idealmente, los meditadores principiantes deben encontrar de 3 a 10 minutos en un lugar tranquilo para sentarse con los ojos cerrados, ya sea en el piso o en una silla cómoda. La soledad absoluta no es necesaria. De hecho, los sonidos y olores ocasionales pueden ayudar a los principiantes a aprender a tolerar distracciones menores mientras permanecen concentrados.


8. Siéntete cómodo. Se recomienda sentarse o acostarse en una posición cómoda. Asegúrate de llevar ropa cómoda que te permita respirar libremente. Pon todo tu enfoque en tu respiración y trata de permanecer en ese espacio, enfocándote solo en lo que está sucediendo aquí, ahora mismo: los olores, los sonidos en la habitación.



9. No te preocupes por las cosas. No necesitas muchas cosas para meditar. No tienes que rodearse de cristales o incienso. Se trata de tomarse unos momentos tranquilos para concentrarse en la respiración.


10. Fomentar a través del yoga o el tai chi. A algunas personas les resultará más fácil concentrarse durante el movimiento estructurado como el yoga o el tai chi. A veces, incorporar un movimiento suave en tu práctica puede ayudarte a lograr una calma más profunda.


11. Limita el tiempo en los medios de comunicación. Durante esta crisis, una cosa que puedes hacer por ti mismo y que fomentará una mayor atención hacia la calma, es limitar el consumo de medios de comunicación. Ojalá las personas limitarán su tiempo en las redes sociales y la televisión, ya que gran parte de las noticias que se muestran están creando mucho miedo y estrés. Limítalo a dos bloques de 15 minutos para averiguar qué está pasando y luego apágalo.


12. Escribe los pensamientos. Si estás tratando de meditar y aparecen ciertos pensamientos que parecen importantes, continúa y anótalos. No luches contra eso. Solo escríbelo, luego respira hondo. Vuelve a concentrarse en tu respiración. Mejorarás al dejar que los pensamientos vayan y vengan mientras meditas.